No hagas esto y te aseguro que a los 80 años seguirás pagando tu hipoteca
2025 comienza cargado de nuevos propósitos y deseos de hacer las cosas de forma diferente. En mi caso, quiero hablarles sobre esos sueños que giran en torno a mejorar nuestras finanzas.
Tal vez este sea el año en que decidas pagar tu hipoteca o leasing habitacional más rápido. Quizá estés cansado de ver el extracto de tu crédito y darte cuenta de que, a pesar de los pagos, gran parte se destina a intereses y muy poco a capital.
Entiendo ese sentimiento porque también lo viví, pero con el tiempo he aprendido que la deuda, bien manejada, puede ser una herramienta poderosa. La clave no está en evitarla, sino en saber cómo gestionarla.
Uno de los errores más comunes es no aprovechar las herramientas que la ley nos ofrece para optimizar el manejo de nuestra deuda hipotecaria. Por ejemplo, si tus ingresos aumentan anualmente, lo ideal sería destinar ese incremento a aumentar la cuota de tu crédito. Esto permite reducir el plazo de la deuda y pagar menos intereses a largo plazo. Esta estrategia, que me gusta llamar ‘abono inteligente a capital’, está respaldada por la Ley 546 de 1999. La norma establece que, una vez desembolsado el crédito, puedes modificar las condiciones de pago para que se ajusten mejor a tus necesidades.
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Entonces, si cada año tus ingresos aumentan, ¿por qué no tomar acción? Puedes solicitarlo por escrito al centro de servicios hipotecarios de tu banco y llevar tu nueva tabla de amortización que refleje el incremento en la cuota para que modifiquen el extracto. Esto reducirá el plazo de tu crédito y, en consecuencia, los intereses totales que pagarás.
Es importante asegurarte de que el abono realmente reduzca el plazo, porque si no lo hace, no estarás logrando un ahorro significativo en intereses.
Este 2025 puede ser el año en que transformes tu relación con la deuda y tomes control de tus finanzas.