¿Cómo me afecta la guerra de tasas si voy a comprar vivienda o si ya tengo una?
¡Estamos en un momento ideal! Los bancos están reduciendo sus tasas de interés, lo que beneficia tanto a quienes ya tienen un crédito como a quienes están pensando en adquirir uno.
¿Ya tienes un crédito hipotecario con tasas altas?
Es tu oportunidad para mejorar esas condiciones. Puedes vender la cartera de tu crédito actual con una tasa más baja, convirtiéndolo en una deuda buena. Para esto, revisa con otra entidad financiera o con un bróker (una entidad que conecta a los clientes con el banco adecuado sin costo) para encontrar mejores opciones. Las entidades financieras endosan los pagarés sin necesidad de reescriturar o hipotecar nuevamente. Esto te puede ahorrar muchos años y dinero en tu crédito, además no genera reporte ni malos hábitos en centrales de riesgo ya que no es una reestructuración o refinanciación.
Una forma más sencilla de entenderlo es con este ejemplo: si tienes un crédito hipotecario de $150.000.000 a una tasa del 17 % E.A. con cuotas de $2.064.000, al vender la cartera podrías obtener una tasa promedio del 10 % E.A., reduciendo tu cuota mensual a $1.404.959. ¡Un ahorro significativo para cualquier hogar!
¿Aún no tienes propiedad y estás pensando en invertir?
La baja en las tasas de interés amplía tu capacidad de endeudamiento, haciendo más accesible la compra de una propiedad. Los costos financieros son ahora más atractivos, o que hace rentable comprar vivienda, ya sea para vivir o como inversión. La valorización y renta de la propiedad pueden superar la tasa de interés, convirtiendo tu inversión en un negocio redondo.
Te lo demuestro con este ejemplo: una persona con ingresos de $3.000.000 y una tasa del 17 % E.A. tiene una capacidad de endeudamiento de $65.381.000 mientras que con una tasa del 10 % E.A. esa capacidad es de $96.088.000, permitiéndole comprar un inmueble de mayor valor.
Para concluir… Invertir es una de las mejores formas de asegurar tu futuro, y hacerlo de manera informada es clave. La deuda es una herramienta poderosa si la gestionas bien, para que trabaje a tu favor.