Los bienes raíces son la inversión más segura, pero ¿cómo hacerla correctamente?
Esta inquietud sobre los bienes raíces hace que muchos se queden inmóviles. La clave está en hacer un estudio de mercado y preguntarte: ¿hoy tu presupuesto te alcanza para comprar el inmueble donde vives o uno similar?
Si la respuesta es no, toma el valor del inmueble donde vives, saca el 30 % y divide ese monto en 36 meses (el tiempo estimado de construcción de un proyecto inmobiliario). Por ejemplo, si vives en un inmueble que cuesta 300 millones de pesos, el 30 % es 90 millones. Si deseas comprarlo, tus cuotas mensuales serían de 2 millones y medio. Si puedes costear este monto, seguir pagando arriendo y mantener tu vida cotidiana, puedes comprar un inmueble para vivir.
Si la respuesta es no, y no puedes disponer de esos 2 millones y medio de pesos mensuales, organiza tus ingresos y gastos para determinar cuánto puedes destinar a la inversión. Una vez que tengas claro este monto, el siguiente paso es comenzar.
Probablemente ambos comprarán inmuebles de diferentes precios, sin embargo, lo importante es que podrán hacerlo.
Estas preguntas nos llevan a lo más importante de este artículo, y que tendrá el mayor impacto en tu compra: un buen estudio de mercado, alineado con tu objetivo inicial, ya sea comprar para vivir o en busca de una rentabilidad.
Comprar para invertir
En este caso debes centrarte en que tu inmueble rente más con los mismos recursos. Por ejemplo, si tienes tres opciones de inmuebles con un valor de 200 millones de pesos ¿Cuál elegirías? El primer inmueble renta 1.000.000; el segundo, 1.200.000, y el tercero 1.900.000. La elección debe enfocarse en el inmueble que ofrezca mejor rentabilidad, ya que esta compra no es para vivir. Si fuera para esto, tendría que conectar totalmente con tus necesidades de vida y el espacio requerido según los integrantes del hogar.
La recomendación es hacer un excelente estudio de mercado alineado a tu objetivo inicial, ¡No desistas, no te detengas!