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Darle valor a lo COTIDIANO

Darle valor a lo COTIDIANO

El color de la madera, la luz y la plenitud que transmiten las plantas tienen voz propia en el trabajo de Adriana Escobar y su firma Ae.Interiorismo

Textos: Laura Vega Gutiérrez
Fotos: Mateo Soto Fotografía


Los espacios diseñados por Adriana son luminosos, geométricos, elegantes. Así se ven. Pero, ¿a qué suenan? Le gusta pensar que su trabajo tiene un sonido similar al que genera el viento al mover las hojas de una planta, “también a los pasos que golpean sobre el suelo quienes habitan ese espacio, al ruido que hacen los implementos de cocina al ser manipulados. Suena a cotidianidad, a hogar”, cuenta esta especialista en arquitectura interior. Para ella, el juego entre los sentidos y las emociones es definitivo para conseguir el resultado soñado por sus clientes, uno donde el estilo y la funcionalidad se encuentran en total armonía: “Lo primero que me pasa por la cabeza al iniciar un proyecto es esa familia o esa persona a la que le estoy diseñando un espacio, cómo viven, cómo se relacionan, qué necesitan y qué se sueñan”.

Las pasiones y gustos de cada individuo le dan a una casa la sensación de refugio y protección, de estar en un espacio seguro, por ejemplo, en medio de una crisis donde la norma es pasar la mayor cantidad de tiempo en casa. El diseño de interiores es vital por muchas razones y el bienestar emocional está en la cima de la lista.

“El primer paso es descubrir el estilo de cada persona, analizarlo, entenderlo y aplicarlo a la transformación. Para mí lo más importante es hacer que el interiorismo sea funcional y se adapte a sus necesidades […] lo más satisfactorio de entregar un proyecto es ver esas caras de felicidad, ver cómo la gente recorre los espacios terminados con una mirada que dice: ella entendió lo que queríamos”.

La madera y sus tonalidades dan un paso al frente en los diseños de Adriana Escobar, le otorgan fuerza y personalidad al espacio.

LO VITAL DEL CAMBIO

Para llegar a ese resultado, la paciencia y la confianza deben permanecer durante el tiempo que dure la renovación. Cuenta Adriana que, teniendo en cuenta las dimensiones del proyecto, una transformación completa podría tardar entre seis y nueve meses. Para ella el reloj empieza a contar desde el primer encuentro.

“En este proceso se viven muchas emociones: expectativa cuando esperan el resultado final, angustia cuando tenemos el primer presupuesto, emoción cuando tumbamos el primer muro y hasta miedo cuando creen que la obra no está avanzando. También confianza cuando ven que me tienen como aliada, incertidumbre porque a veces los tiempos no son los esperados y al final satisfacción y felicidad después de haber vivido tanto en un mismo proyecto”.

La conexión real entre las personas y el lugar que habitan es el eje central que atrae a la creadora de Ae.Interiorismo. Para potenciarlo en su trabajo toma como punto de partida cuatro materiales, atemporales y muy versátiles, que para ella definen su trabajo. “La madera siendo uno de los grandes clásicos de la decoración se convierte en la protagonista absoluta de cualquier hogar, depende de la que escojamos podemos jugar con el estilo que queremos transmitir; el mármol es un material atractivo y lujoso con múltiples posibilidades, funciona tanto en el estilo más contemporáneo hasta el más clásico; los mosaicos tienen la magia de crear puntos focales en los espacios gracias a su exclusividad y sofisticación y los textiles dan vida al hogar y aportan todo ese estilo que necesita, puedes jugar con colores, texturas y sensaciones”, explica.

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